sábado, 18 mayo 2013

La Pintura Ibérica

E-mail

 

La pintura ibérica no reúne la perfección y el interés que ofrece la escultura del mismo nombre, pero tampoco deja de tener su importancia aun prescindiendo que muchas interesantes pinturas de las llamadas prehistóricas, pueden datar de las edades del bronce y del hierro y sean, por lo mismo, verdadera y propiamente obras de arte ibérica.


pinturaFuera de ellas, la pintura ibérica se reduce a decoraciones de numerosas vasijas y de algún muro de cámaras sepulcrales. Su mayor antigüedad, se atribuye al siglo VI adC, como puede inferirse por comparación con los restos de cerámica griega con los cuales se halla, a veces confundida la ibérica y, sin duda, que ésta fue siguiendo a través de las civilizaciones púnica y romana llegando quizá hasta la invasión de los bárbaros.


La pintura de las vasijas ibéricas, cuando la tienen suele ser de color rojo oscuro o negro sobre fondo amarillento o rojizo, presentándose a veces las decoraciones rojas (en Numancia, también blancas o anaranjadas), perfiladas en negro. Los dibujos que se observan en tales vasijas son de dos clases:


Pintura Etrusca
Sus producciones, sólo pueden estudiarse en las pinturas murales (al fresco), de las criptas funerarias y demás tumbas de la antigua Etruria, en las tablitas de arcilla pintadas al encausto y en las decoraciones de vasijas descubiertas en dicha región y que se guardan en los museos.


Pero hay que tener en cuenta, según los arqueólogos, que deben atribuirse a procedencia ateniense todas las vasijas de buen estilo griego halladas en Etruria. Es notable el género caricaturesco de varias figuras etruscas, el cual tuvo sus antecedentes en el arte egipcio. De este arte debieron tomar asimismo los etruscos la idea de sus pinturas en las cámaras funerarias aunque sus principales asuntos lo forman las danzas y banquetes.

 
Red de Sitios Latinos
 
Latinos